La escritura solarPublicado por Iván de la Nuez, Mayo 28/ 2008
Otro tanto sucede con las definiciones del hecho fotográfico. Baste recordar que la época del matrimonio feliz entre la ciudad y la fotografía es asimismo aquella en la que Benjamin, Sontag, Barthes o Virilio pensaban “sobre la fotografía”. ( On photography ). Hoy, sin embargo, la fotografía -al menos la más interesante- se piensa a sí misma. Y no hablo sólo del fotógrafo devenido en teórico -Alan Sekula, Joan Fontcuberta, Daniel Canogar-, ni del filósofo que se convierte en fotógrafo -Jean Baudrillard-, sino de ese punto en el que lo fotográfico pone en juego una imagen reflexiva; con su propio lenguaje. Al amparo de eso que Niepce, el fundador, definió como la “escritura solar”. Ante esto, la fotografía acaso ya sólo funciona como un procedimiento que clasifica o reinventa, según el caso, los restos de la urbe perdida. Sin embargo, en La máquina de visión , Virilio nos recuerda una frase que ha sido repetida tanto por los fotógrafos como por los generales: “cuando algo funciona es que ya está superado”. Manejarse en esta superación, es lo que convierte a la fotografía en un documento de la “era del epílogo” (como ha nombrado Sloterdijk a estos tiempos). Un medio para captar lo que la propia fotografía, durante más de un siglo, ha venido omitiendo. |
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